sábado, 1 de septiembre de 2007

Galicia, refugio de informadores perseguidos

Vivo rodeado de periodistas gallegos, lo cual ni es bueno ni malo, simplemente, un hecho.
No sé si es porque Galicia, con tanto exiliado profesional en medios de comunicación de otras autonomías, necesitará mano de obra informadora o si será por mero altruismo, pero lo cierto es que es de aplaudir la iniciativa lanzada por periodistas y escritores de la citada comunidad que se han comprometido a realizar las gestiones necesarias para "
incluir a Galicia como tierra de asilo para periodistas y escritores presos o perseguidos por defender la libertad de expresión en sus respectivos países", según publica El Mundo>>
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Comentario al post
"Soy periodista y trabajé siete años en Galicia, los últimos del fraguismo de las vacas locas y el Prestige. Durante aquel tiempo, vi a diario la censura, coacciones y amenazas que ejercía la Xunta de Iribarne contra los periodistas. Casos cercanos, compañeros y amigos represaliados que llevan años en paro porque un secretario de Comunicación levantó el teléfono y les dijo a sus jefe: "ese señor a la calle". Se puede escribir una larga lista. Un libro. Dos. El gobierno ha cambiado. Las formas no tanto. Periodistas gallegos amigos han levantado el teléfono, en sus mesas de redacción de la era post Fraga, para oír: "Escoita, vou a dictarte o pé de foto", desde un despacho de la Xunta. Galicia será refugio de periodistas censurados. No puedo evitar sonreir. Espero que se lo tomen como un retiro. Ojalá no intenten trabajar"

Gracias, Josefa

1 comentario:

Josefa Paredes dijo...

Soy periodista y trabajé siete años en Galicia, los últimos del fraguismo de las vacas locas y el Prestige. Durante aquel tiempo, vi a diario la censura, coacciones y amenazas que ejercía la Xunta de Iribarne contra los periodistas. Casos cercanos, compañeros y amigos represaliados que llevan años en paro porque un secretario de Comunicación levantó el teléfono y les dijo a sus jefe: "ese señor a la calle". Se puede escribir una larga lista. Un libro. Dos.

El gobierno ha cambiado. Las formas no tanto. Periodistas gallegos amigos han levantado el teléfono, en sus mesas de redacción de la era post Fraga, para oir: "Escoita, vou a dictarte o pé de foto", desde un despacho de la Xunta.

Galicia será refugio de periodistas
censurados. No puedo evitar sonreir. Espero que se lo tomen como un retiro. Ojalá no intenten trabajar.