Sueños de funcionario
Si el colectivo al que se le oferta tal posibilidad es, además, uno tan mal pagado y masificado como el de los periodistas, la locura que provoca la convocatoria pública de provisión de plazas de puestos fijos en las plantillas de la Corporación RadioTelevisión Española es de escándalo.
El paraíso tan sólo cuesta una empollada de aúpa del temario correspondiente, estar al tanto de la actualidad, aprobar un examen práctico y quizá también el tener que hacer rápidamente las maletas para Melilla siendo de Bilbao; poca cosa.
A decir verdad, lo más difícil de una oposición como ésta es poder soportar el cachondeo y la falta de respeto de quienes organizan todo este circo. A saber: llevan el entramado con más misterio que una película de Hitchcock, publicando pistas en su web, poco a poco, como quien desmigaja una barra de pan; hacen público el temario de la oposición con el tiempo lo suficientemente justo como para que todo el mundo ande a última hora desquiciado tratando de reunir y memorizar todo lo que podrían preguntarle (lo hicieron el pasado 8 de junio); tienen la desvergüenza de cobrar 20 euros por cabeza para participar en las pruebas de selección y, lo que es aún peor, obligan a pagar esos 20 euros antes de publicar la fecha de los exámenes, la cual, a día de hoy, sigue siendo un secreto -aunque han tenido la deferencia de anunciar que no será antes del 8 de julio-.








